Shiraz

¿Qué ver en Shiraz?

Shiraz tiene más de 2500 años. Es la ciudad de la poesía, los jardines y el vino. Durante siglos fue el corazón de la cultura persa. 

Sufrió el paso arrasador de los mongoles; pero durante el Imperio timúrida la poesía floreció como nunca. Hafez y Saadi son sus más recordados artistas.

Hoy tiene un ambiente joven y estudiantil. Hay tiendas de café, vino local y fiestas secretas, accesibles para los que las buscan. 

No hay turista que después de visitar Shiraz no pase por Persépolis, la antigua capital del Imperio persa. Es una excursión imprescindible, de la que hablaremos al final de este artículo.

Cosas que ver en Shiraz

  • Mezquita Rosa: Nasir-ol Molk

También llamada “mezquita caleidoscopio”, para que te vayas haciendo una idea de los reflejos de luz que se generan al interior.

Los rayos de sol ingresan por los vitrales y producen todo tipo de formas y colores. Sobre todo al amanecer y al atardecer, los grandes momentos del día para tomar fotografías.

Construida a finales del 1800, es de las mezquitas más bellas del mundo. Los colores pasteles relajan el espíritu y generan la atmósfera propicia para la oración. 

  • Complejo religioso Shah-e Cheragh

Guarda los restos de dos de los hermanos del Imán Reza. El espacio es inmenso. Contiene una mezquita y múltiples dependencias. Los mosaicos y el lujo de detalles ornamentales lo convierten en una obra de arte. Hay visitas guiadas gratuitas. 

Se prohíben las cámaras fotográficas, pero permiten tomar fotos con el teléfono móvil.

  • Mezquita Vakil

Data del siglo XVIII. Tranquila y minimalista, aunque el turismo en Shiraz no da tregua para un retrato sin gente. La sala de plegaria es su gran atracción. Tiene más de 80 columnas, mosaicos y portales azulejados. 

Durante el atardecer, los colores se reflejan y tiñen el aire.

  • Tumba y jardín del poeta Hafez

Centro de peregrinación de muchos turistas iraníes, ya que Hafez, además de uno de los poetas persas más importantes, tenía fama de santo.  

En su tumba de mármol están inscriptos algunos de sus poemas más célebres. El sepulcro se halla en un jardín repleto de flores y surtidores de agua. 

  • Tumba del poeta Saadi

Al igual que con Hafez, su tumba se encuentra en medio de un jardín con multitud de flores y estanques. 

Saadi es considerado el mejor poeta místico nacido en Persia. Su tumba es lugar de peregrinación de muchos iraníes. 

  • Jardines

Una de las mejores cosas que hacer en Shiraz. El jardín Jahan Nama es uno de los más conocidos. El de Bagh-e Naranjestan, el más pequeño y uno de los más pintorescos. 

El de Delgosha está muy cerca de la tumba de Saadi y está rodeado de edificios de la dinastía Qajar. El de Eram, histórico, se impone con el palacio de Gholi Khan en el centro.

Cada uno tiene un diseño paisajístico particular, pero en todos abundan las flores, los árboles añejos, los arbustos podados y las fuentes de agua. Los habitantes de la ciudad vienen a comer el viernes, día de fiesta, o simplemente a dar un paseo. 

  • Museo Pars

Uno de los más antiguos del país. Antes de museo fue una de las residencias de Karim Kam, el instaurador de la dinastía zandcon la que la ciudad alcanzó su mayor esplendor. 

Muestra libros antiguos de gran valor y obras de cerámica y metal.

Excursión a Persépolis

Para visitar las ruinas de Persépolis, Patrimonio de la Humanidad, hay que trasladarse 60 kilómetros desde Shiraz. No hay bus hasta el lugar, salvo los buses privados de agencias como la nuestra, que organizan tours por Irán .

Si viajas por tu cuenta, toca ir en taxi. O coger un coche compartido en la estación de autobuses de Karandish.

Persépolis fue fundada por el rey Darío en el año 518 a.C. Fue capital ceremonial del gran Imperio persa. Estaba rodeada por una triple muralla. Tenía palacios, templos y edificios políticos. 

Pero Alejandro Magno, en el 330 a.C., conquistó el lugar y lo redujo a escombros. Hoy quedan columnas, portales y figuras en bajorrelieve. El monte Kah-e Ramat es el único testigo de la historia. 

¿Qué ver en Persépolis?

  • Tumbas de Naqsh-e Rostam. Quedan a 7 kilómetros del complejo arqueológico. La colina fue tallada y pulida para albergar los restos de Darío I, Jerjes, Artejerjes y Darío II. 
  • Los toros alados que dan la bienvenida en la famosa Puerta de las Naciones.
  • Los detalles de la gran escalera de Darío I. Daba acceso a la Sala del Trono. Las figuras talladas representan las múltiples nacionalidades que participaron en su construcción, como babilonios, jónicos, etíopes y egipcios.
  • Los mausoleos de Artaxerxes II y III. Están excavados en la roca y otorgan vistas panorámicas de todo el complejo. 
  • La Sala de Audiencias. Se conservan 13 de las 72 columnas, de 20 metros de alto. Era un espacio destinado a recepciones y ceremonias. La escalera de acceso es una joya de arte; tiene esculpidos guerreros de alto rango. 
  • Museo. Alberga las tablillas de Persépolis: 30.000 tablas de madera y arcilla que registran el funcionamiento de la ciudad en aquella época.

Los obreros, llegados de todos los confines del reino, no fueron esclavos sino hombres libres. Las esculturas y los distintos estilos arquitectónicos reflejan su diversidad étnica y cultural.

Viajar a Irán es adentrarse en la cuna de las civilizaciones, romper prejuicios, sorprenderse de los regalos del mundo y volver cargado de historias.

¿Te quedan dudas? Escríbenos. Te ayudaremos a dar con el viaje a medida que necesitas.


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